1. Qué es un Linfedema

Se denomina Edema a un estado de hinchazón visible y palpable en una parte del cuerpo causada por un cúmulo de líquido en el espacio existente entre las células de los tejidos. Cuando el líquido que se acumula se debe a un fallo en la circulación linfática, hablamos de Linfedema

LinfedemaEl sistema linfático responde a ello aumentando su capacidad de transporte; llegando a ser hasta cien veces superior a la normal. 

Cuando se supera esta capacidad, o se produce un fallo en el propio sistema, tiene lugar un encharcamiento de líquido en el tejido conjuntivo, produciéndose un edema. 

Los edemas son nocivos para la salud de las personas ya que el encharcamiento que se produce hace que las células de los tejidos afectados no reciban bien los nutrientes ni eliminen bien los residuos que producen. La acumulación a largo plazo de estos residuos hace que la zona afectada se fibrose produciéndose un endurecimiento de la misma. 

Si el linfedema se deja sin tratar, evoluciona hacia un empeoramiento progresivo, pasando por distintas fases:
  • Grado 1. Fase reversible:Se trata de edemas relativamente recientes y que se caracterizan porque: 
– el edema es todavía blando al tacto y rico en proteínas. 
– no se observan cambios estructurales en los tejidos afectados. 
– colocando la parte edematosa en una posición elevada, desaparece la hinchazón, o se reduce al cabo de poco tiempo; esto puede observarse, sobre todo por la noche, siendo característico que a la mañana siguiente la persona afectada note que su brazo o su pierna están prácticamente normales. 
  • Grado 2. Fase espontáneamente irreversible: Con el paso del tiempo, la parte edematizada se va endureciendo debido a una fibrosis progresiva. Se caracteriza porque:
– el edema es duro al tacto.
– colocando la parte afectada en posición elevada el. 
– existen cambios en los tejidos afectados (proliferación de tejido conjuntivo rico en proteínas). 
– aparece cierto déficit defensivo-inmunitario. 
– tras presionar digitalmente de forma profunda la piel tarda en recuperarse de 5 a 10 segundos. 
  • Grado 3. Fase de elefantiasis: Recibe este nombre porque la parte afectada alcanza tal forma y volumen que adquiere el aspecto de una trompa de elefante. Se caracteriza porque: 
– aumenta considerablemente el volumen de la zona afectada. 
– la piel de la zona se engruesa y endurece de forma considerable. 
– hay una gran proliferación de tejido conjuntivo.

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Cualquier herida o quemadura puede representar una gran complicación, pues se infectan muy fácilmente. 

En todos los linfedemas, es posible, mediante la práctica de hábitos saludables y un tratamiento adecuado, mantener el edema en estado estacionario e incluso conseguir un retroceso a fases anteriores. Cuanto antes se detecte un linfedema, más fácil será someterse a un seguimiento con un tratamiento adecuado; el cual mejorará considerablemente el estado del linfedema. 

Los pacientes con Linfedema deben cuidar y limpiar su piel con esmero, suministrando además sustancias emolientes en forma de cremas o pomadas.

2. Complicaciones que pueden surgir:

  • Hiperqueratosis: Son durezas en la piel como consecuencia de la proliferación de la capa córnea de la misma.
  • Foliculitis: (Forúnculos) Son inflamaciones de los folículos pilosos causadas por gérmenes  estafilococo aureus). Puede preceder a celulitis o erisipela. La persona afectada lo puede notar como un bulto rojo y doloroso a la palpación. Se da fundamentalmente en las zonas con vello abundante.
  • Infección por hongos: Suele suceder entre los dedos de los pies y también puede preceder al desarrollo de celulitis o erisipela. Puede afectar a las uñas, así como a las raíces de éstas. Puede acompañarse de picor, escozor, así como, de escamación de la zona afectada.
  • Linfangiectasia: Son dilataciones de los vasos linfáticos. Suele ocasionar dolor y aumento de la hinchazón.
  • Papilomatosis: Son pequeñas verrugas en la piel, debidas a dilatación de los vasos linfáticos y fibrosis. Pueden acompañarse de hiperqueratosis.
  • Linforrea: Se trata de una salida de linfa al exterior a través de la piel. La persona afectada suele notarlo como una humedad en la zona.
  • Úlceras en la piel: Se trata de heridas que aparecen espontáneamente y que cicatrizan mal.
  • Eczema venoso: Suele darse con más frecuencia en las piernas, sobre todo alrededor de los tobillos. Es más frecuente en las personas que tienen piernas varicosas. Se presenta como una pigmentación en la piel, inflamación, descamación y picor.
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  • Celulitis/Erisipela: Infección de la piel y tejido celular subcutáneo, causada por una bacteria (estreptococo). Las zonas más frecuentemente afectadas son la cara, un brazo o una pierna. Suele aparecer a los pocos días de un rasguño o posible abrasión superficial En la piel aparece una placa de color rojo, edematosa y brillante, que corresponde a una inflamación de los vasos linfáticos (linfangitis). Tiene un período de incubación de unos seis días. Puede cursar, en los casos más severos, con fiebre alta, vómitos, escalofríos, dolores de cabeza y alteración del estado general. Al venir producida por pequeñas heridas abiertas en la piel, es muy importante lavar y desinfectar bien las heridas, prevenir pequeños cortes y picaduras de mosquitos y otros insectos usando repelentes. Debe usarse un antibiótico sensible al germen causal.
  • Linfangiosarcoma, angiosarcoma o síndrome de Stewart-Treves: Lesión tumoral maligna originada en el interior de los vasos linfáticos. Su localización más habitual es la piel, aunque puede aparecer en la mama, en las partes blandas y en otros órganos. Es una complicación rara que se da, sobre todo, cuando el linfedema es secundario a mastectomía con radioterapia, y tras muchos años de la intervención.
  • Posibles complicaciones iatrogénicas: Debidas a tratamientos incorrectos como la aplicación de acupuntura, láser, liposucción… También pueden darse dermatitis de contacto que son problemas alérgicos de la piel, debido a la aplicación de sustancias a las que el organismo es sensible.
  • Complicaciones psicológicas: La persona afectada es propensa a sufrir determinados trastornos como:
– depresión
– ansiedad
– pérdida de autoestima
– no aceptación de la propia imagen corporal

3. Clasificación del linfedema

  • Primario: Se deben a una alteración congénita del sistema linfático. Las vías linfáticas empeoran progresivamente por el incremento de la concentración de proteínas. 

Pueden ser de varios tipos:



Aplasia: Carencia total de vasos linfáticos en una zona del organismo. No obstante, se piensa que ello sea debido, más bien a cierre que a ausencia de vasos linfáticos.

Hipoplasia: Disminución en el número o en el diámetro de los vasos linfáticos, siendo éstos más estrechos de lo normal. Suele ser la causa más frecuente.

-Hiperplasia: Los vasos linfáticos carecen de válvulas funcionales y se produce un reflujo de la linfa porque las vías son más anchas de lo normal. 


En estos casos los linfedemas suelen aparecer de forma lenta y progresiva en el tiempo o de forma brusca y rápida desencadenados por un golpe, por una inflamación, en el embarazo, traumatismo, calor, esfuerzo…

También se originan desde el nacimiento, teniéndolo un solo miembro de la familia (linfedema congénito simple); el que afecta a un gran número de familiares (linfedema congénito familiar); el que comienza entre los 10 y los 25 años (linfedema precoz). 

El linfedema primario puede aparecer desde el nacimiento o primeros años de vida, hasta en la adolescencia o incluso en la tercera o cuarta década de la vida.

El linfedema primario más habitual es el de extremidades inferiores. Suele iniciarse en las partes más distales (pies y tobillos) para ir avanzando lenta y progresivamente, invadiendo cada vez más zonas del miembro afectado. El edema en un principio presenta un aspecto blando, que va endureciéndose conforme avanza.

  • Secundario: Aparecen en aquellas personas cuyos vasos linfáticos se hallan en un buen estado de salud y funcionamiento pero que debido a una insuficiencia mecánica provocada por una causa externa al sistema linfático, se produce una acumulación progresiva de linfa en los tejidos. 

Los linfedemas secundarios pueden deberse a diferentes causas:

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-Cirugía: Casos en los que se extirpan quirúrgicamente ganglios linfáticos de una zona del cuerpo. Por ejemplo en el vaciamiento ganglionar de la axila en el caso del cáncer de mama. Si aparte de la extirpación de ganglios axilares el paciente recibe radioterapia sobre la axila pueden verse afectados y destruidos vasos linfáticos y ganglios adyacentes.

-Traumatismo: Causados por heridas amplias, torceduras, quemaduras, fracturas… que por su extensión y amplitud hace insuficientes los procesos de regeneración de los vasos linfáticos dañados.

-Fístulas: Cuando Las vías linfáticas no pasan por los ganglios y van directamente al sistema venoso.

-Inflamación: De los vasos linfáticos (linfagitis) y ganglios linfáticos (linfadenitis). Se afectan varios de ellos y llegan a obturarse por causas infecciosas o químicas.

  • Otros tipos de edema que se pueden asociar al linfedema:
-Lipedema: Es un síndrome de piernas grasosas localizado a nivel de tobillo, muslos y caderas. Son tejidos dolorosos a la presión. El pie no se ve afectado. No mejorarán con el reposo nocturno.

-Flebolinfedema: Es la asociación de un edema venoso y linfático que puede aparecer tras una trombosis venosa y que es más frecuente a nivel de las piernas o los muslos. En este caso el edema es más blando y puede estar caliente al tacto.

-Mixedema: Es un edema que se da en distintas partes del cuerpo y que es debido a trastornos de la glándula tiroidea. Es característico que la persona afectada tenga inflamada la lengua y en ocasiones también las piernas en la zona de las espinillas.



4. Cómo detectar un linfedema

Normalmente, la persona que acuda a consulta de DLM por un problema de linfedema, ya sabe que lo tiene. 

Toda persona que se haya sometido a una intervención quirúrgica con extirpación de ganglios linfáticos y/o radioterapia, puede ser propensa a desarrollar un linfedema secundario. En ese caso, debe solicitar un informe médico, atendiendo al tipo de operación realizada, facilitando el número de ganglios extraídos. 

Ya que el linfedema puede desarrollarse en el tiempo de manera lenta y progresiva (a veces durante varios años) o de manera brusca; hay que observar detenidamente el miembro afectado atendiendo a la posible aparición de los siguientes síntomas: 

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-Notar “más llena” y pesada la extremidad afectada. 

-Comparar un miembro con otro y valorar si existen zonas de tejido endurecido en el miembro afectado. 

-Notar pérdida de fuerza en el miembro afecto. 

-Comparar de manera periódica el volumen del miembro afecto y miembro sano y anotar si existe alguna variación en las medidas y en qué zonas. Con una cinta métrica y tomando puntos de referencia medir el diámetro del miembro. 

-Notar que la ropa aprieta más, de repente, en el lado afecto. 

-Pueden aparecer también otros síntomas como cansancio exagerado en el miembro, hormigueo, calambres… 

En el caso de los linfedemas primarios estos síntomas pueden aparecer y desarrollarse en el tiempo, desde el nacimiento hasta la edad adulta. 

En cualquiera de los casos, si notara la aparición de alguno de estos síntomas puede que estuviera desarrollando un linfedema.


5. Pruebas para detectar un linfedema 

Aparte de los síntomas citados anteriormente, se pueden utilizar una serie de pruebas para poder llegar a detectar si existe, o no, una patología asociada al linfedema o si por el contrario se trata simplemente de un defecto del propio sistema linfático. Aunque muchas veces no son necesarias, pueden realizarse las siguientes pruebas: 

Análisis de sangre: nos puede ayudar a descartar otras causas que puedan producir edema. 

Flebografías y Ecodoppler: nos ayudará a descartar una patología venosa o arterial ligada al linfedema. -Linfografía y/o Linfoescintigrafía: son pruebas que nos permitirán conocer el estado real de los conductos linfáticos, mediante la introducción de un contraste en el propio sistema linfático. Normalmente esta prueba tan solo es de utilidad en los linfedemas primarios.


6. Factores que influyen en el desarrollo del linfedema 

  • Factores hereditariosSolamente afectaría a la aparición de los linfedemas primarios ya que no se ha podido demostrar la causa de éstos. Podría existir una predisposición si existen antecedentes familiares. 
  • Cambios hormonales: Los cambios hormonales que se producen en la pubertad pueden favorecer la aparición de un linfedema, ya que los mecanismos de compensación que se producen en el sistema linfático pueden verse alterados. Esto ocurre sobre todo en los linfedemas primarios. 
  • Anticonceptivos orales: La píldora anticonceptiva, está compuesta de estrógenos que aumentan la presencia de líquido en los tejidos; se produce sobrecarga linfática. Se recomienda utilizar métodos de anticoncepción no orales ni hormonales. 
  • Estrés: El estrés es una respuesta generalizada del organismo ante situaciones que producen una sobrecarga emocional y que la persona no puede sobrellevar. En personas con un sistema linfático un poco dañado las consecuencias del estrés pueden ser aún mayores. 
  • Calor: El calor extremo empeora considerablemente el linfedema. Por ello es aconsejable evitar el calor directo sobre el miembro afectado. 
  • Sobreesfuerzos excesivos: Debe evitarse toda carga de peso exagerado y todas las manipulaciones mecánicas con el miembro afectado. 
  • Obesidad: Es más propensa a sufrir linfedema y que éste aparezca de manera más precoz, la persona obesa. Por tanto se debe evitar el sobrepeso y ponerse en manos de un especialista en endocrinología si se padece de ello.

7. Tratamiento 

La valoración de un Linfedema puede precisar o no, de la colaboración y participación de diferentes profesionales. En la mayoría de los casos (linfedemas secundarios) el diagnóstico será por observación y palpación; por lo que no será necesaria la realización de pruebas complementarias. 

En los casos de linfedema primario y si hay que realizar una linfoescintigrafía, el cirujano vascular es el especialista que suele encargarse de solicitar dichas pruebas. 

El primer objetivo en el tratamiento de un linfedema es “conseguir volver funcional y suficiente la circulación linfática de la parte afectada”; ya que, por sí sola, es incapaz de transportar la linfa que nuestro organismo produce de manera normal y que queda ahora estancada. 

La terapia que se lleva a cabo para poder lograr este objetivo es la “Terapia Descongestiva Compleja”, que conlleva la aplicación de los siguientes apartados: 

a) Drenaje linfático manual (DLM) 
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b) Terapia de Compresión 

c) Cuidados de la piel 

d) Ejercicio Físico Adecuado 

e) Alimentación

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