Tratamiento del Suelo Pélvico


Tratamos los numerosos síntomas que acostumbran a afectar notablemente la calidad de vida de las personas que los sufren por, dolor pélvico y/o perineal.


Cuando se habla de dolor pélvico perineal / dolor pélvico crónico, se hace referencia al dolor que muchas personas sufren en la zona de su cuerpo que abarca la pelvis y el periné. Este dolor puede tener diferentes localizaciones (vulvar, vaginal profundo, pubis, pene, sacroilíaco, etc.) y puede variar en cuanto a forma de aparición (en las relaciones sexuales, en las posturas prolongadas sentada o de pie, en esfuerzos, al orinar o al defecar, presencia permanente, etc.); también puede ser muy variado su origen (infección de orina, traumatismo, problemas emocionales, partos complejos, intervenciones quirúrgicas, afectación neurológica, etc.).

Esta terapia tiene como objetivo resolver numerosos síntomas que afectan a gran parte de la población. Los síntomas acostumbran a afectar notablemente la calidad de vida de las personas que los sufren por,dolor pélvico y/o perineal.

Algunas de estas patologías son las siguientes:

VulvodInia

La vulvodinia se define como molestias vulvares, que la paciente habitualmente describe como dolor o ardor durante más de tres meses de evolución. Además, en la exploración no se encuentra ningún trastorno específico y la vulva tiene un aspecto totalmente normal. La causa exacta de la vulvodinia se desconoce pero se cree que tiene un origen multifactorial, es decir que se puede desencadenar por varios motivos. Entre estas causas encontramos: anomalías metabólicas, factores psicológicos, factores irritantes como jabones o algún tipo de ropa interior, factores hormonales, factores genéticos e inmunológicos. Las últimas teorías apuntan que la vulvodinia es un dolor neuropático, en el que, debido a una lesión de las células nerviosas, se produce una respuesta exagerada ante un estímulo doloroso. El tratamiento debe ser individualizado para cada paciente.

Neuralgias del pudendo

La neuralgia del pudendo es el dolor producido por la afectación del mismo. Este dolor puede ser localizado o difuso y también se puede sentir una sensación de quemazón o de descarga eléctrica. Esta lesión puede tener varios orígenes: traumática (por intervención quirúrgica en la zona pélvica), obstétrica (episiotomía y/o parto instrumentalizado con fórceps, espátulas…), hipertonía muscular pélvica entre otros.

En esta patología será muy importante valorar la tensión de los distintos tejidos que envuelven el nervio y ver el estado de la movilización pélvica para poder así, liberar la posible compresión que exista.

Síndrome de Dolor Pélvico Crónico (SDPC)

Se define como dolor pélvico crónico o síndrome de dolor pélvico crónico (SDPC) al dolor localizado en la pelvis, el periné o ambas zonas (incluyendo vísceras intrapélvicas), de más de 6 meses de evolución y que puede tener repercusiones cognitivas, de comportamiento y sociales.

Entre las causas de esta patología podemos encontrar:

  • Ginecológicas (episiotomía, dismenorrea, endometriosis, adherencias, neoplasias ováricas y uterinas)
  • Gastrointestinales (síndrome del colon irritable, enfermedad inflamatoria intestinal, hernias abdominales, fisuras anales)
  • Genitourinarias (cistitis intersticial, vulvodinia)
  • Neurológicas (atrapamiento de un nervio en una cicatriz o fáscia (ej. nervio pudendo, nervio obturador)
  • Psicológicas (ansiedad, tendencia catastrofista, trastornos del sueño, abusos sexuales previos, consumo de drogas)
  • Osteomusculares (coccigiodinia, síndrome piramidal, hipertonía elevador del ano, síndrome miofascial)

Dispareunia

La dispareunia es el dolor que se experimenta durante la relación sexual o 24 horas después de ésta en un área que incluye los genitales y la estructura pélvica.

Existen múltiples causas que podemos clasificar en:

  • Orgánicas (infecciones genitales, procesos patológicos que afecten a las mucosas vaginales, procesos que impliquen severos cambios hormonales como la sequedad vaginal en la menopausia y el posparto, tratamientos farmacológicos, etc)
  • Funcionales (cicatrices fibrosas con movilidad limitada, contracturas musculares, congestión de los fondos vaginales, etc)
  • Psicológicas (disminución del deseo sexual, educación sexual inadecuada, falta de autoestima, etc)

La localización del dolor en las relaciones sexuales puede ser:

  • Superficial: en la entrada de la vagina
  • Profundo: la mujer refiere dolor en el fondo de la vagina generalmente en los movimientos coitales

El dolor que se produce en la región vaginal provoca una reacción de defensa de la musculatura del suelo pelviano. Esta reacción de defensa es totalmente involuntaria y puede aparecer, en muchos casos, a pesar de un intenso deseo sexual.

Vaginismo

El vaginismo se define por la imposibilidad de penetración como consecuencia del espasmo muscular involuntario que se ha producido en la musculatura superficial del suelo pelviano de la mujer.

En muchas ocasiones se trata de un pseudo vaginismo, cuando la contractura o el espasmo muscular no es tan severa y permite la penetración, aunque sea con dolor. La mujer describe este dolor como sensación de quemazón o ardor.

El vaginismo puede ser:

  • Primario: la mujer refiere el vaginismo desde el primer coito y, a menudo, también refiere imposibilidad o dificultad al introducirse un tampón
  • Secundario: la mujer refiere el vaginismo a partir de un momento determinado después de haber tenido experiencias coitales sin dolor

Más información en el artículo relacionado: atrapamiento del nervio pudendo